Sentimos muy tarde...

Solíamos ser aquella llama que no dejaba de arder entre las brasas que quedaban de una fogata, pero de repente, terminamos siendo las cenizas que el viento se lleva al amanecer...

¿Fuimos culpables? No lo sé cariño, siento que fue mi culpa, tú también sientes lo mismo, malditas ideas que se meten en nuestra mente y que nos engañan dejándonos abandonados a nuestra suerte...

Que fue de nuestros sentimientos, nos anhelabamos como cuando el sol necesita de la luna después de un largo día, y cómo cuando la luna necesitaba del sol después de una larga noche... Al final, también terminamos siendo como ellos, alejados, alumbrando a distintos.

Cariño, sentimos en el momento equivocado, o más bien, nos esforzamos para que ese momento nunca sea el adecuado, terminamos aceptamos nuestros miedos, sumiendonos en la cobardía, si, fuimos cobardes abandonandonos a nuestra suerte.

Pensamos que el tiempo iba a trabajar por nosotros, para nuestra reunión, y nunca aportamos nada para que eso sucediera, ahora solo queda lamentarnos en los brazos de otro, de unos brazos con olores y calores distintos.

Comentarios

Entradas populares